CONSEJOS DE USO

Antes de usar la olla o sartén por primera vez:
Lávelas a fondo antes del primer uso y ponga a hervir agua con un chorro de zumo de limón. Con ello se eliminan los restos de pulimento y pequeñas suciedades posiblemente existentes y así protege su batería o sartén ya antes del primer uso.

Precalentar antes de cocinar:
Las ollas y sartenes de acero inoxidable son especialmente adecuadas para carne sin empanar, p.ej., chuletones, filetes de pollo, pinchos, chuleta de cerdo etc. Recuerde seguir estos sencillos pasos para conseguir resultados óptimos en la cocina:

1. Calentar la olla o sartén sin aceite a fuego medio durante 2 minutos máximo (2/3 de potencia).

2. Echar un par de gotas de agua fría. Si comienzan a formarse perlas y a "bailar" sobre la superficie, se ha alcanzado la temperatura correcta para cocinar con o sin aceite. Antes de echar el aceite o la carne, seque con cuidado los restos de agua.

3. Apretar bien la carne contra el fondo. Después de unos minutos se despegará por si misma y podrá darle la vuelta.

4. Ahora puede bajar el fuego y dejar cocinar los alimentos lentamente al punto deseado.

Evite sobrecalentar las ollas y sartenes:
Nunca debe poner a calentar las ollas durante más de dos minutos si están vacías o solamente tienen aceite. El sobrecalentamiento podría provocar que el fondo de la olla se volviese de color dorado. Sin embargo, esta decoloración no afecta al rendimiento. Un sobrecalentamiento extremo sí podría dañar el fondo. En este caso, no retire la olla del fuego, ya que se arriesgaría a sufrir quemaduras. Apague el fuego y deje que se enfríe la olla o sartén.

Cocinar con sal:

No ponga sal ni remueva mientras el agua esté fría. Espere mejor a que hierva y échela en ese momento. Al añadir sal al agua fría se pueden generar concentraciones de sal extremadamente altas en el fondo de la olla, lo que puede provocar la aparición de zonas de corrosión en la superficie del fondo. Estas manchas sobre el acero inoxidable no afectan a las prestaciones de la olla, pero son difíciles (por no decir imposibles) de eliminar.

Asas de acero inoxidable:
Las baterías de cocina con asas de acero inoxidable resultan especialmente adecuadas para utilizar con cocinas de gas y en el horno.

Tapadera de cristal:
No enfríe nunca las tapas de cristal con agua fría, pues podrían deteriorarse por el choque de temperatura.

Seguridad:
Para evitar el riesgo de sufrir quemaduras debidas al exceso de aceite y a las salpicaduras, utilice siempre una cazuela o sartén de paredes altas para freír y no la llene de aceite por encima de la mitad. No utilice tapadera ni sobrecaliente el aceite (temperatura máxima de 200 °C). Se llega a la temperatura correcta para freír cuando el aceite empiece a burbujear al introducir una cuchara de madera.




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